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El acoso moral y/o sexual como accidente de trabajo o enfermedad profesional:

La consideración del acoso moral o sexual en el trabajo, como circunstancias laborales que pueden causar un accidente de trabajo es una realidad.

Este tipo de comportamientos, ya sean de los propios empleados de la empresa o de terceros tales como proveedores o clientes, o incluso de directivos, pueden producir daños y perjuicios tanto de carácter físico, como de carácter psíquico.

Los síntomas de un acoso moral o sexual pueden ser afectar el bienestar mental de los trabajadores afectados y su rendimiento laboral, causando además apatía y desgana; baja autoestima; síntomas relacionados con el sueño, como las pesadillas o el insomnio; somatizaciones reflejo de sentimientos profundos de ansiedad y miedo de difícil control tales como palpitaciones; dificultades para respirar; o aumento de enfermedades en general.

La prueba de que existe una relación causa efecto entre el puesto de trabajo, y los síntomas o enfermedad surjan, podría conseguirse a través de varios procedimientos:

– Denuncia del acoso moral ante la Inspección, a través de la cual la Inspección iniciará un expediente que acabará archivando o proponiendo una sanción y/o un recargo de prestaciones.

– Cabría denuncia del acoso moral ante el Juzgado de lo Penal si lo hechos son delictivos.

– Demanda del acoso moral en el Juzgado de lo Social reclamando la daños y perjuicios al acosador y a la empresa solidariamente. Siempre que ésta tuviera conocimiento de los hechos y los hubiera tolerado, o desde la Ley 3/ 2007 para la igualdad efectiva de hombres y mujeres, siempre que la empresa no tuviera implementado un protocolo de acoso sexual si se tratara de un acoso sexual (véase nuestro artículo Riesgos Psicosociales: Protocolo para su detección).

Como se cuantifiquen esos daños, que en su mayoría serán daños morales, dependerá siempre de la valoración del Juez. No obstante, un criterio para cuantificar ese tipo de daños podría ser las cuantía prevista como sanción en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS), cuyo artículo 8 tipifica como sanción muy grave (de acuerdo con la sentencia del Tribunal Supremo de 5 de febrero de 2013 (RJ\2013\3368)).

En cualquier caso, dada la subjetividad de tales criterios, y de lo particular de cada caso, cuente con este despacho de abogados para valorar su caso.

– Demanda en el Juzgado de lo Social reclamando el recargo de prestaciones a la empresa y a la seguridad social, siempre que existiera falta de medidas de seguridad. Como por ejemplo el no haber evaluado los riesgos psicosociales para medir las condiciones ambientales en los diferentes puestos de trabajo.

En materia de prestaciones y de seguridad social, deberá solicitarse si es necesario el cambio de etología de la baja, y la base reguladora de la incapacidad temporal pasará a ser del 60% al 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja en el trabajo.

El mencionado recargo de prestaciones a la seguridad social que puede llegar a incrementar de un 30% a un 50% todas las prestaciones que se deriven de ese accidente o enfermedad profesional: incapacidad temporal, indemnización a tanto alzado o incapacidad permanente sea cual sea el grado (parcial o total para la profesión habitual; absoluta o gran invalidez).

Estamos a su disposición para cualquier aclaración al respecto.

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